Aunque el hecho de que haya menos víctimas que paguen rescates pueda cambiar la forma de actuar de los atacantes, el riesgo de sufrir pérdidas económicas sigue siendo elevado. Los ataques de ransomware relacionados con las criptomonedas experimentaron un aumento significativo en 2025, y los hackers han cambiado su enfoque hacia las pequeñas empresas y los objetivos de tamaño medio. Según la empresa de análisis de cadenas de bloques Chainalysis, el año pasado se registraron cerca de 8 000 incidentes de ransomware, lo que supone un aumento del 50 %.
