Vamos a dejarlo claro de una vez: intentar ser persona y jugador de póquer al mismo tiempo es jodidamente imposible. La mayoría de los días me despierto con la sensación de ir con retraso. Retrasado en el póquer. Retrasado en el sueño. Retrasado en la vida. El perro necesita hacer pis, el corazón necesita electrolitos, el cerebro necesita una razón para no...
